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TALLADEGA, Ala. -- Jamie McMurray fue el inusual ganador de una carrera que fue raramente pálida en Talladega Superspeedway, donde una prohibición de golpes forzó a la mayoría de los pilotos a deslizarse hasta el final el domingo.
Eso casi le cuesta caro al tricampeón defensor Jimmie Johnson. Se entretuvo en la parte de atrás del pelotón en la mayor parte de la tarde, y casi se queda sin tiempo de recuperar puestos en el tráfico.
Pero cuando el terrible accidente de Ryan Newman a falta de cinco vueltas causó un retraso con bandera roja de cerca de 13 minutos mientras Newman era sacado de su auto, los pilotos que estaban adelante de Johnson comenzaron a quedarse sin combustible. Terminó con un octavo lugar, suficiente para casi robarse su récord en NASCAR de cuatro campeonatos consecutivos.
El accidente de Newman inició un sprint de dos giros hasta el final, pero la carrera aún así terminó bajo neutralización debido a otro espectacular choque que envió a Mark Martin a girar por alrededor de la pista de carreras.
McMurray, metido en una racha de 86 carreras si ganar, desde Daytona en julio de 2007, pasó por la línea de llegada para la tercera victoria de su trayectoria.
Kasey Kahne salió segundo, seguido por el novato Joey Logano.